Desde el año 1995, las puertas de La Sal Gorda permanecen abiertas a lo largo de todo el año para acoger a quienes disfruten de los platos sencillos pero, no por ello, menos exquisitos, elaborados con materias primas de altísima calidad y en los fogones del maestro Ignacio Martinez.


Las paredes de La Sal Gorda son una muetsra del buen trabajo, salpicadas de artículos gastronómicos advirtiendo al visitante que está a punto de descubrir un mundo de sabores.


Aristócratas, políticos, empresarios, gastrónomos, actores ... La lista de personalidades que han acudido a La Sal Gorda es largísima, entre los que se encuentran la misma Familia Real. Su clientela exigente y con amplios conocimientos no deja de ser un estímulo para Ignacio Martínez en mejorar y ofrecer nuevos sbores.


La cocina vasco navarra se percibe en sus aclamados huevos con angulas, verduras y pescados, así como la carne roja y postres como el pañuelo de queso. Todo ello bajo una exigente selección de materia prima procedente principalmente del Pais Vasco.


En palabras de su creador "La sal materia preciosa, antaño sustituto de la moneda, creadora del salario, es hoy un producto común y vulgar. En La Sal Gorda hemos querido darle su valor, su efecto sazonador lleno de sabor".